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sábado, 4 de mayo de 2019

Sol




El Sol (del latín sol, solis, «dios Sol invictus» o «sol», Helios en la mitología griega, a su vez de la raíz protoindoeuropeasauel-, «brillar»)​ es una estrella de tipo-G de la secuencia principal y clase de luminosidad V que se encuentra en el centro del sistema solar y constituye la mayor fuente de radiación electromagnética de este sistema planetario. Es una esfera casi perfecta de plasma, con un movimiento convectivo interno que genera un campo magnético a través de un proceso de dinamo. Cerca de tres cuartas partes de la masa del Sol constan de hidrógeno; el resto es principalmente helio, con cantidades mucho más pequeñas de elementos, incluyendo el oxígeno, carbono, neón y hierro.Se formó hace aproximadamente 4600 millones de años a partir del colapso gravitacional de la materia dentro de una región de una gran nube molecular. La mayor parte de esta materia se acumuló en el centro, mientras que el resto se aplanó en un disco en órbita que se convirtió en el sistema solar. La masa central se volvió cada vez más densa y caliente, dando lugar con el tiempo al inicio de la fusión nuclear en su núcleo. Se cree que casi todas las estrellas se forman por este proceso. El Sol es más o menos de edad intermedia y no ha cambiado drásticamente desde hace más de cuatro mil millones de años, y seguirá siendo bastante estable durante otros cinco mil millones de años más. Sin embargo, después de que la fusión del hidrógeno en su núcleo se haya detenido, el Sol sufrirá cambios severos y se convertirá en una gigante roja. Se estima que el Sol se volverá lo suficientemente grande como para engullir las órbitas actuales de Mercurio, Venus y posiblemente la Tierra.

La Tierra y otros cuerpos (incluidos otros planetas, asteroides, meteoroides, cometas y polvo) orbitan alrededor del Sol. Por sí solo, representa alrededor del 99,86 % de la masa del sistema solar.​ La distancia media del Sol a la Tierra fue definida exactamente por la Unión Astronómica Internacional en 149.597.870.700 metros (aproximadamente 150 millones de kilómetros). Su luz recorre esta distancia en 8 minutos y 20 segundos.


La energía del Sol, en forma de luz solar, sustenta a casi todas las formas de vida en la Tierra a través de la fotosíntesis, y determina el clima de la Tierra y la meteorología.


Es la estrella del sistema planetario en el que se encuentra la Tierra; por lo tanto, es el astro con mayor brillo aparente. Su visibilidad en el cielo local determina, respectivamente, el día y la noche en diferentes regiones de diferentes planetas. En la Tierra, la energía radiada por el Sol es aprovechada por los seres fotosintéticos que constituyen la base de la cadena trófica, siendo así la principal fuente de energía de la vida. También aporta la energía que mantiene en funcionamiento los procesos climáticos.

El Sol es una estrella que se encuentra en la fase denominada secuencia principal, con un tipo espectral G2 y clase de luminosidad V, por tanto, también es denominada como enana amarilla, se formó entre 4567,9 y 4570,1 millones de años y permanecerá en la secuencia principal aproximadamente 5000 millones de años más. El Sol, junto con todos los cuerpos celestes que orbitan a su alrededor, incluida la Tierra, forman el sistema solar.


A pesar de ser una estrella mediana, es la única cuya forma se puede apreciar a simple vista, con un diámetro angular de 32′ 35″ de arco en el perihelio y 31′ 31″ en el afelio, lo que da un diámetro medio de 32′ 03″. La combinación de tamaños y distancias del Sol y la Luna son tales que se ven, aproximadamente, con el mismo tamaño aparente en el cielo. Esto permite una amplia gama de eclipses solares distintos (totales, anulares o parciales).


Características

El Sol es una estrella de tipo-G de la secuencia principal que abarca aproximadamente el 99,86 % de la masa del sistema solar. El Sol tiene una magnitud absoluta de +4.83, estimada como más brillante que el 85% de las estrellas de la Vía Láctea, la mayoría de las cuales son enanas rojas. El Sol pertenece a la Población I, o a las estrellas ricas en elementos pesados. La formación del Sol pudo haber sido provocado por ondas de choque de una o más supernovas próximas. Esto fue planteado debido a la gran abundancia de elementos pesados en el sistema solar, como el oro y el uranio, en relación con las abundancias de estos elementos en la llamada Población II de estrellas, siendo éstas pobres en elementos pesados. Estos elementos podrían haberse producido por reacciones nucleares endotérmicas durante una supernova, o por transmutación a través de la absorción neutrónica dentro de una estrella masiva de segunda generación.
El Sol es, con diferencia, el objeto más brillante en el cielo, con magnitud aparente de -26,74. Es unos 13 000 millones de veces más brillante que la segunda estrella más brillante, Sirio, que tiene una magnitud aparente de -1.46. La distancia media del centro del Sol al centro de la Tierra es de aproximadamente 1 unidad astronómica (alrededor de 150 millones de kilómetros), aunque la distancia varía a medida que la Tierra se mueve desde el perihelio en enero hasta el afelio en julio. En esta distancia media, la luz viaja desde el horizonte del Sol hasta el horizonte de la Tierra en unos 8 minutos y 19 segundos, mientras que la luz desde los puntos más cercanos del Sol y de la Tierra tarda aproximadamente dos segundos menos.

El Sol no tiene un límite definido y en sus partes externas su densidad disminuye exponencialmente al aumentar la distancia desde su centro. No obstante, a efectos de medición, se considera el radio solar como la distancia que engloba desde su centro hasta el borde de la fotosfera, la superficie visible aparente del Sol. Con base en esta medida, el Sol es una esfera casi perfecta con un achatamiento estimado de 9 millonésimas, lo que significa que su diámetro polar difiere de su diámetro ecuatorial por tan solo 10 kilómetros. El efecto mareal de los planetas es débil y no afecta significativamente a la forma del Sol. El Sol rota más deprisa por su ecuador que por sus polos. Esta rotación diferencial es causada por el movimiento de convección debido al transporte de calor y al efecto coriolis producido por la rotación del Sol. En un marco de referencia definido por las estrellas, el periodo de rotación es de aproximadamente 25,6 días en el ecuador y de 33,5 días en los polos. Visto desde la Tierra en su órbita alrededor del Sol, el período de rotación aparente del Sol en su ecuador es de unos 28 días.

Composición



El Sol está compuesto principalmente por los elementos químicos hidrógeno y helio; que representan el 74,9% y el 23,8% de la masa del Sol en la fotosfera, respectivamente. Todos los elementos más pesados, llamados metales en astronomía, representan menos del 2% de la masa, con el oxígeno (más o menos el 1% de la masa del Sol), carbono(0,3%), neón (0,2%), y el hierro (0,2%) siendo el más abundante.

Hoy en día, la fusión nuclear en el núcleo del Sol ha modificado la composición mediante la conversión del hidrógeno en helio, por lo que ahora la parte más interna del Sol es más o menos un 60% de helio, junto con la abundancia de elementos más pesados sin ser alterados. Debido a que el calor se transfiere desde el centro del Sol por radiación en vez de por convección, ninguno de los productos de fusión del núcleo han llegado a la fotosfera.

La zona reactiva del núcleo de "combustión del hidrógeno", donde el hidrógeno se convierte en helio, está empezando a ser circundado por un núcleo interno de "cenizas de helio". Este desarrollo continuará y posteriormente tendrá lugar la salida del Sol de la secuencia principal para llegar a convertirse así en una gigante roja.

La abundancia de elementos pesados solares descritos anteriormente son medidos usando tanto espectroscopia de la fotosfera del Sol como midiendo las abundancias en los meteoritos que nunca han sido calentados a temperaturas de fusión. Se cree que estos meteoritos retienen la composición del Sol protoestelar y, por lo tanto, no se ve afectado por la sedimentación de elementos pesados. Por lo general los dos métodos concuerdan bien.

miércoles, 1 de mayo de 2019

La misión Solar Orbiter tratará de descifrar los misterios del Sol mientras soporta temperaturas de 500 grados (20minutos.es)

° Posee un escudo térmico de titanio, fibra de carbono e incluso huesos de animales.
° Permitirá estudiar el impacto del viento y las tormentas solares en la Tierra
° Será lanzada al espacio en febrero de 2020 y llegará a su destino dos años después.

El Sol parece un disco amarillo de brillo constante pero la realidad es más compleja: emite altos niveles de radiación, tiene un gran número de manchas y expulsa de manera violenta partículas que eventualmente podrían llegar a la Tierra. Pero, ¿cómo genera toda esta enorme actividad?

a Agencia Espacial Europea (ESA), en colaboración con la NASA, va a tratar de dar respuesta a esta y otras preguntas gracias a Solar Orbiter, la misión que fotografiará el Sol desde más cerca, a 42 millones de kilómetros, con un escudo térmico hecho de titanio, fibra de carbono, mantas térmicas e incluso un recubrimiento de huesos animales para soportar temperaturas de hasta 500 grados.

Solar Orbiter, con participación científica, académica y empresarial española y equipada con antenas, detectores, sensores y nueve telescopios, será lanzada al espacio en febrero de 2020 desde Cabo Cañaveral, EE UU, y llegará a su destino dos años después, para lo que empleará la asistencia gravitatoria de Venus y la Tierra.

En la actualidad, la misión está en unas instalaciones en Alemania, a las afueras de Múnich, en un ensayo de pruebas ambientales, al que le seguirá uno de parámetros electromagnéticos.

Más que lista para ser lanzada

Solar Orbiter, que acumula tres años de retraso por sus dificultades técnicas, "está ahora más que lista para ser lanzada", ha asegurado en rueda de prensa el jefe de proyecto, César García.

El Sol presenta un ciclo de unos once años en el que su actividad magnética varía entre un mínimo y un máximo y en la actualidad nuestra estrella está en un mínimo solar, pero, cuando está en su máximo de actividad magnética, expulsa grandes cantidades de material y muestra un gran número de manchas solares que se aprecian como zonas más oscuras.

Estos cambios de actividad tienen un impacto gigante en el espacio interplanetario, ya que el viento y las tormentas solares están determinadas por estos, pero también puede afectar a la Tierra.

Útil para los satélites de comunicaciones

Y es que, cuando las partículas son altamente energéticas, podrían vencer el escudo natural que posee el planeta (campo magnético o magnetosfera), lo que podría dañar satélites de comunicaciones, sistemas de navegación como GPS o redes de transporte de energía eléctrica, ha detallado Luis Sánchez, jefe de desarrollo de operaciones de ciencia de Solar Orbiter.
De ahí la importancia de esta misión, ya que va a estudiar de dónde proceden estas partículas y cómo se aceleran para, entre otros, tratar de dar pistas y avisar con antelación sobre su posible llegada a la Tierra, ha resumido Javier Rodríguez-Pacheco, investigador principal de EPD, un detector de partículas energéticas liderado por la Universidad de Alcalá.
Además, Solar Orbiter tratará de comprender por qué el viento solar se acelera hasta 800 kilómetros por segundo o por qué su corona se calienta hasta entre 1 y 2 millones de grados, ha indicado Yannis Zouganelis, responsable científico adjunto del proyecto.
Para ello, el satélite, que en su punto más cercano estará un poco más cerca del Sol que Mercurio, tiene diez grandes instrumentos con antenas, detectores y telescopios que deberán trabajar de manera coordinada y planificada. "Ahí está la clave", ha apuntado Anik de Groof, coordinadora de operaciones de instrumentación de la misión.

Solar Orbiter tiene una vida útil de siete años, extensible tres años más, y dos paneles solares.

Participación española

España, además del detector EPD, también participa en PHI, uno de los telescopios solares de alta resolución capaz de medir la sismología solar y el campo magnético.
Han colaborado, además de la de Alcalá, las universidades de Barcelona, la Politécnica de Madrid, y la de Valencia, los Institutos de Astrofísica de Andalucía y Canarias y el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial.

La aportación española ha sido muy importante y "sacrificada, en un momento de crisis económica profundo", ha recordado Rodríguez-Pacheco. "Somos muy buenos cuando nos dejan", ha añadido.

"Ninguna imagen superará esto": los astrónomos del telescopio Hubble han creado una impresionante imagen del universo profundo a partir de 16 años de fotografías (businessinsider.es)

°  Unos astrónomos publicaron el jueves una imagen increíble usando datos del Telescopio Espacial Hubble durante 16 años. °  La imagen del...